Sobre el Marqués de Santa Cruz de Inguanzo

Inguanzo, Consejo de Cabrales, Asturias

Si bien la primera monografía que se publica sobre Chiclana, es la de José Guillermo Autrán en 1898 “Chiclana de la Frontera (Monografía),  anteriormente contamos con dos breves apuntes dedicado a nuestra ciudad.

En primer lugar el publicado por D.  Nicolás de la Cruz y Bahamonde, Conde  de Maule, quien en el tomo XIV de su obra: “Viaje de España, Francia e Italia”, publicado en 1813, nos narras su visita a la entonces villa de Chiclana y en segundo lugar los “Apuntes históricos de la Villa de Chiclana de la Frontera”, publicado en Sevilla en 1857, por el Marqués de Santa Cruz de Inguanzo y que fue motivo de mi anterior post “Sobre el nombre de Chiclana: Ituci”.

Sobre el Conde Maule hoy contamos con suficiente información, pero no así, que al menos yo conozca, sobre  el Marqués de Santa Cruz de Inguanzo.

Pero, ¿quién era el Marqués de Santa Cruz de Inguanzo que publicó los apuntes históricos sobre Chiclana?. Por lógica debe ser la persona que ostentaba dicho título en la fecha de publicación de los mismos, veamos al respecto:

Carlos IV el 10 de julio de 1792, concede a Pedro Alonso de Allés Díaz, caballero de la Orden de Calatrava, vecino de México donde residía en esa fecha, “bienhechor de su patria Inguanzo, administrador general de la cruzada en México, gran patriota, que donó un navío de guerra completo y equipado al rey”, el título de Marqués de Santa Cruz de Inguanzo.

El nombre de Inguanzo, viene por su lugar de nacimiento en el pueblo de Inguanzo, concejo de Cabrales, Asturias. Murió sin descendencia y su título lo reclama y fue concedida su sucesión, en 1804,  a Antonio González Alonso.

En la época en que se escribe los apuntes el título lo ostenta José Alonso de Ibáñez y Ordóñez Sánchez de la Concha, marqués de Santa Cruz de Inguanzo y vizconde de San Pedro (Sevilla1828-1892). 

Abogado y escritor vinculado a la corriente neocatólica, de ideología  conservadora, fue un gentilhombre de Isabel II y diputado a Cortes por el distrito gaditano de Arcos de la Frontera en la elecciones de 1867, presentándose por el Partido Moderado.

Fue uno de los fundadores del periódico “El Pensamiento Español” que se publicó en Madrid entre 1860 y 1874, del que fue  copropietario  y redactor entre 1860-1865. Este periódico fue inicialmente el máximo representante del neocatolicismo y posteriormente del Carlismo. También estuvo entre los redactores del diario “La Constancia” (1867-1868), “periódico que propugnaba la fusión de las dos ramas de la casa de Borbón, …de corta vida pero que consiguió gran fama y renombre por su desenfado y violencia de lenguaje” (Historia del tradicionalismo Español, Melchor Ferrer Dalmau).

Durante la guerra carlista desempeñó algunas misiones diplomáticas y al regresar a España fundó El Diario de Sevilla (1882-1901). En 1888 siguió a Cándido Nocedal y perteneció al partido integrista. Falleció en Sevilla en 1892.

Aunque se desconoce si tenía algún vínculo con Cádiz, “en algunos de 

sus discursos como diputado vislumbra un conocimiento importante de la tierra gaditana”, según el “Diccionario biográfico de los parlamentarios de Andalucía 1810-1869, de Diego Caro Cancela”.

Pues bien, parece claro que el autor de los “Apuntes históricos de la Villa de Chiclana de la Frontera” es José Alonso de Ibáñez y Ordóñez Sánchez de la Concha, Marqués de Santa Cruz de Inguanzo.