Rutas históricas: “Chiclana de origen fenicio” y “Ruta Napoleónica”

Se suele decir “que para gustos colores”, y me consta que en mi pueblo, las nuevas rutas históricas, con un doble objetivo turísticos y divulgativo, tienen defensores y detractores, pero personalmente me parecen todo un acierto y una magnífica iniciativa.

Al respecto he escuchado algunas críticas, que me han parecido totalmente fuera de lugar, por lo que me he animado a escribir estas palabras.

Pongo algunos ejemplos: sobre las imágenes de Melkart se ha llegado a decir: “…. para que repetir tantos muñecos con uno, sobran todos los demás..”, o sobre las rutas históricas en general: “… en eso se gasta el dinero el Ayuntamiento, qué se lo gasten en arreglar calles” o bien “ ..eso para que sirve..”.

Creo que estas palabras se descalifican por si solas, pues muestran el desconocimiento de nuestra historia, lo que ya en sí representa un motivo más para crear las rutas y ayudar a la difusión de la mismas, muestran también un alto grado de incultura o bien de mezquindad, pues a veces se descalifican por quien las ha realizado (el Ayuntamiento) y no por la ruta en sí. 

Personalmente pienso que “gastar” en cultura no es “derrochar”,  es invertir. Todo lo que sea invertir en investigar, en poner en valor o en difundir nuestra historia no es tirar el dinero. Lógicamente también son necesarias otras actuaciones y otras inversiones, pero estas destinadas a rescatar nuestra historia local no lo son menos. Gastar en cultura y en investigación histórica es invertir en futuro y es muy necesaria.

Pero vayamos a las de dos rutas a las que me refiero: una es de la Chiclana de origen fenicio”, que recrea en nuestro término municipal el supuesto recorrido que los primeros fenicios pudieron hacer al llegar a nuestras costas y su asentamiento, y la otra, es la “Ruta Napoleónica”, centrada en la Batalla de la Barrosa o de Chiclana, y en torno a la época en que transcurre la misma.

La ruta “Chiclana de origen fenicio”, discurre entre dos miradores y la componen diez hitos, cada uno está señalizado con una escultura que identifica al dios Melkart, y un motivo alusivo. El primer mirador se situar en el Parque Periurbano de la Barrosa y está dedicado al “Templo de Melkart y las islas Gadeiras”, le siguen la navegación, la pesca del atún, el comercio, la religión, la colonización, la sal, la agricultura: el aceite y el vino, el hogar, la defensa del territorio, para terminar en el segundo mirador sobre el “Cerro del Castillo y el origen de nuestra ciudad”.

En cada punto además de la figura identificativa del dios Melkar y el tema que representa, tiene en su base una placa orientativa con un código QR que permite descargar un “app” o aplicación móvil muy bien elaborada y explicativa de cada uno de los hitos. Contiene además introducción, localización en mapa y su historia.

Además de ser evidentemente un atractivo turístico, es una forma de difundir y dar a conocer el origen fenicio de nuestra ciudad, de recrear como se pudo producir la llegada a nuestras costas de los fenicios, de divulgar y conocer la importancia del yacimiento arqueológico del Cerro de el Castillo, que convierte a nuestra ciudad en trimilenaria, siglo VIII a.c., sin descartar que su antigüedad pudiera ser del siglo X a.c., aunque ese dato siga siendo controvertido pues pondría en cuestión mucho de lo que hoy conocemos, es por tanto una actuación no solo adecuada sino imprescindible. 

Todo esto lo refuerza además los últimos hallazgos del yacimiento que está dando como resultado las nuevas excavaciones, con la aparición de un muro de un Templo o Santuario, lo que supone un refuerzo más de la enorme importancia del yacimiento del Cerro del Castillo y nos hace soñar con que en el mismo pudiera haber estado el antiguo Templo o Santuario de Melkart, Heracles o Hércules, según las distintas épocas.

La “Ruta Napoleónica” , la conforman veinte puntos señalizados por la siluetas de una figuras alusiva a distintos protagonistas de la villa de Chiclana vinculados con la Guerra de la Independencia, la Constitución de 1812 y la Batalla de 5 de Marzo de 1811. Así podemos encontrar al Mariscal Soult, al General Solano, al Magistral Cabrera, a Frasquita Larrea, al Padre Salado, al General Graham, a los General Lapeña y General Ruffin, a Catherine Balland, etc… para finalizar en el Parque de la Batalla con diez hitos que explican sobre el terreno los puntos donde estuvieron los principales hechos de armas de la Batalla de la Barrosa o de Chiclana.

Igualmente se complementa con un placa con un texto alusivo a la figura y un código QR que nos lleva a una “app” o aplicación móvil donde podemos encontrar un texto relativo a la figura histórica que representa, la localización del hito, y la historia relativa al mismo. Es todo un acierto.

Con ella igualmente, se trata de mostrar a chiclaneros y foráneos lo que significo la época napoléonica para nuestra ciudad, con hechos tan decisivos como la ocupación de la misma por las tropas francesas y la Batalla de la Barrosa, celebrada el 5 de Marzo de 1811, y su influencia en el devenir de la Guerra de la Independencia.

Destacar el buen trabajo artístico tanto de la figuración identificativa del Dios Melkart, como de las siluetas de la Ruta Napoleónica.

Solo una petición, en mi modestas opinión lo bueno en su justo término, es decir no caigamos en crear nuevas rutas por crear, sin contenido real en nuestra historia, no pequemos por exceso que lleva a la larga a devaluar lo importante y lo positivo. 

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