Sobre el estudio “La ubicación del santuario de Melqart en Gadir”

Recientemente ha sido noticia en la prensa provincial y nacional, el estudio de la Universidad de Córdoba que descarta que el templo fenicio de Melqart se erigiese en el islote de Sancti Petri y aventura que pudiera estar ubicado en el Cerro de los Mártires de San Fernando.

Dicho estudio “La ubicación del santuario de Melqart en Gadir: aportación de los datos PNOA-LiDAR” , publicado en la Revista Spal, por el profesor de la Universidad de Córdoba, Antonio Monterroso Checa, ha propiciado un proyecto conjunto con la Universidad de Cádiz, en colaboración con el Ayuntamiento de San Fernando, para estudiar la zona a través de la Unidad de Geodetección del Patrimonio Histórico-Arqueológico de la UCA.

Lógicamente nada que objetar a dicho estudio, que aporta una nueva visión sobre la posible ubicación del Santuario de Melqart-Hércules gaditano, descartando que el emplazamiento exacto sea el islote de Sancti Petri y abriendo la posibilidad de su ubicación en tierra firme, señalando el Cerro de los Mártires en San Fernando. 

Monterroso se plantea como objetivo fundamental de su trabajo ““resalta el singular conflicto con el medio oceánico que tiene la tradicional situación del santuario de Melqart en el islote de Sancti Petri. Intentaremos aquí invalidar tal ubicación.”

Menos contundente sobre esta hipótesis de Monterroso, se muestra en sus declaraciones a la prensa el profesor Lázaro Lagostena Barrios, Catedrático de la Universidad de Cádiz, quien, aunque valora como valiosa la propuesta, no  descartar el entorno de Sancti Petri que hasta ahora ha sido el lugar de referencia, o incluso otras zonas como puede ser la de Carboneros en Chiclana.

Me ha llamado la atención en dicho estudio la indicación que hace el profesor Monterroso, al motivo que le ha llevado a realizar el mismo y que según sus propias palabras, es: “un trabajo reciente de José Luis Escacena, actualización de uno pretérito, relativo a la dualidad emporio-santuario en la costa tartésica. Su visión chiclanera del primera Gadir y de la “puerta fenicia” a la bahía ha sido un estímulo en en esta nueva navegación, esta vez aérea, por los dominios de Gadeira.”

Vuelve el profesor Monterroso, a la publicación de José Luis Escacena, cuando en el apartado 2.2 Historiografía y fuentes literarias, indica:

“José Luis Escacena proponía recientemente que la entrada más probable a la bahía para los barcos que vienen del este, aprovechando el frecuente viento de levante, es el estrecho situado entre el islote de Sancti Petri y el asentamiento fenicio del cerro del Castillo de Chiclana. Dejando de lado ahora si esa premisa debe generar automáticamente, según el modelo Santuario-Emporio establecido por Escacena, que el concepto del primer Gadir fuese en realidad el yacimiento chiclanero (Escacena, 2018, p. 148), lo interesante es la definición de este ámbito como “puerta fenicia” abierta entre el emplazamiento del cerro del Castillo en Chiclana y el santuario de Melqart. 

Sin embargo, para esa “puerta” hay un borne mejor que Sancti Petri. Cabe apuntar que ya a Quintero (Sáez-Romero, 2009, p. 118) o al mismo Schulten (1925, pp. 66-76) les resultaba algo arduo querer ver el islote como sede del venerado templo, como es la opinión mayoritaria en la historiografía. Así les sucedió igualmente a Hübner y a Kahrs- tedt (García y Bellido, 1968, p. 80). “

Por todo lo expuesto, me ha parecido interesante dar a conocer la hipótesis del profesor José Luis Escacena, más si cabe para mis paisanos chiclaneros dada la consideración que en el mismo se hace de el yacimiento del Cerro del Castillo como posible primitivo “Gadir” y la de “puerta fenicia” al espacio entre el emplazamiento del Cerro del Castillo y el Santuario de Melqart en la zona de Sancti Petri.

José Luis Escacena Carrasco, Catedrático de Prehistoria y Arqueología en la Universidad de Sevilla, con numerosos publicaciones e investigaciones en sus áreas de interés, fundamentalmente arqueología y prehistoria en el sur de Iberia, que en su obra “Huelva-Aljaraque y el patrón poblacional fenicio de la costa tartésica”, Arqueología y territorio en la provincia de Huelva: veinte años de las Jornadas de Aljaraque (1998-2017). Huelva: Diputación Provincial de Huelva, pp. 137-179, hace las siguientes referencias al Santuario de Melqart, cuyas partes esenciales reproduzco a continuación:

“La propuesta que nos parece más defendible para nuestra hipótesis es considerar la entrada más probable hacia la bahía, especialmente para los barcos procedentes del este, el estrecho comprendido entre el actual islote de Sancti Petri y la población de Chiclana. Este brazo de mar era mucho más ancho en los momentos arcaicos de la colonización fenicia, con lo que no eran tan pronunciadas como hoy las corrientes de marea. Dicha vía de acceso a la rada sería fácil de utilizar por la navegación procedente de su flanco oriental en las jornadas en que predominara el Levante, que en Cádiz son numerosas.

Si esta premisa fuera correcta, es decir, que la “puerta fenicia” de la bahía fuera la lengua de mar comprendida entre Sancti Petri y Chiclana, los enclaves a tener en cuenta para el modelo de ocupación aquí propuesto serían básicamente el templo de Melqart, al oeste de la entrada, y el yacimiento del Castillo de Chiclana, al este. Del primero no conocemos restos de sus estructuras arquitectónicas, aunque sí exvotos de bronce hallados en sus cercanías (Blanco 1985). Del segundo estamos comenzando a disponer de una documentación especialmente interesante. Y figura entre ella, como principal para nuestra explicación, la existencia de una muralla posiblemente levantada desde el momento fundacional del hábitat aunque dura hasta el siglo VI a.C. (Bueno 2008), y por tanto parcialmente coetánea de la más antigua de Doña Blanca (Ruiz Mata 1990, 381-382; 1992, 294; 2001, 264; Ruiz Mata y Pérez 1995, 99), que también queda amortizada en ese mismo siglo (Ruiz Mata 2001, 263-264; Ruiz Mata y Pérez 1995, 100). La fortificación del Cerro del Castillo de Chiclana se construyó con especial fidelidad a los modelos orientales de la época (Bueno et al.2013), y podría ser la base arqueológica que apoyara el significado del propio nombre de Gadir como sitio amurallado.

El desarrollo completo de esta hipótesis necesita en el caso de la bahía gaditana dar explicación a otros dos enclaves singulares conocidos en este ámbito concreto: Doña Blanca y el sector ocupado en la actual

zona urbana del Cine Cómico. Desde nuestro punto de vista, la puerta simbólica y más estratégica que comunicaba el Atlántico con el interior de la ensenada era esta que hemos señalado entre Chiclana y Sancti Petri. Por eso se sacralizó su flanco oeste con el santuario de Melqart y se protegió el este con un asentamiento dotado de potentes defensas. En consecuencia, a este segundo punto correspondería en principio la más antigua aplicación del topónimo Gadir . De ser así, el futuro deberá deparar hallazgos en ambos extremos de este acceso correspondientes a la posible primera fundación de ambos, es decir, del siglo IX a.C. Que se cumpla en el futuro esta predicción será sin duda un sólido apoyo a favor de nuestra hipótesis, que podría quedar verificada. El tiempo dirá. Pero, aun confirmándose esta propuesta, la amplitud de la rada y la gran distancia entre esta zona y la boca antigua del Guadalete exigió pronto el nacimiento de un puerto más cercano a la vía de entrada hacia el interior del territorio que ese río facilitaba. Sería ésta la razón clave de la fundación de Doña Blanca, cuyos niveles iniciales conocidos remontan al menos al siglo VIII a.C. (Ruiz Mata 1999).”

Imagen: Carta Náutica de Sancti Petri, 1872, Instituto Geográfico Nacional

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *