4-D: el día que Andalucía pidió no ser más que nadie, pero tampoco ser menos.

Cada 4 de diciembre en Andalucía se recuerda el aniversario de las manifestaciones multitudinarias que tuvieron lugar en el año 1977. Ese día cerca de dos millones de andaluces, salieron a las calles en las principales ciudades de las ocho provincias, pidiendo autonomía y autogobierno, reivindicando no ser más, pero tampoco menos que otras zonas de España.

Cataluña, País Vasco y Galicia, avanzaban en la redacción de sus respectivos  estatutos de autonomía a través del artículo 151 de la Constitución, la llamada vía rápida. Pero ese derecho se le negaba a Andalucía obligándola a marchar por la vía lenta (Artículo 143), es decir, una espera de cinco años para materializar su autogobierno. 

El pueblo andaluz se echó a la calle en un ambiente festivo, pero reivindicativo, enarbolando la bandera andaluza, que “volvía tras siglos de guerra”,  gritando consignas como “libertad, amnistía y estatuto de autonomía” o «Andalucía, como la que más”.

Sin embargo aquella jornada festiva y reivindicativa se vio empañada por el asesinato de un joven, Manuel José García Caparrós, sindicalista y trabajador de una fábrica de cervezas, como consecuencia de las cargas policiales, con balas de goma, botes de humo y desgraciadamente algunos policías usaron sus  armas reglamentarias. Dichas cargas, se iniciaron cuando un joven escaló hasta el balcón de la fachada de la Diputación de Málaga para colocar la bandera de Andalucía, lo que previamente había prohibido el Presidente de la misma.

En 2013, la Junta de Andalucía nombró a Manuel José García Caparrós  Hijo Predilecto de Andalucía a título póstumo, el actor malagueño Antonio Banderas, pronunció en dicho acto un emocionante discurso como homenaje al mismo.

El 4 de Diciembre, fue el origen y la fuerza que obligó a realizar el conocido referéndum del 28 de febrero de 1980 y la aprobación del Estatuto de Autonomía de 1981. Para algunos andaluces, el 4 de Diciembre representa el verdadero día nacional de Andalucía.

Pude vivir en primera persona dichas manifestaciones en Sevilla, donde me encontraba por circunstancias hospitalarias. Ese día, el personal del hospital en solidaridad con la reivindicación, repartió entre pacientes y familiares, banderas andaluzas hecha con trocitos de tela verde cruzado por esparadrapo blanco. Emocionados, nos sumamos mi mujer y yo a la manifestación llenos de esperanza e ilusión por un futuro mejor para nuestra tierra y también en protesta por la marginación que desde hace siglos Andalucía viene soportando.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *