
Una cosa son los discursos y las declaraciones triunfalista de los representantes políticos y otra la contumaz realidad de los hechos, en España tenemos la banda ancha más cara de la OCDE y con un penetración por debajo de la media.
Esto lo viene a poner de manifiesto el último informe de la Organización para el Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), sobre la situación de la banda ancha en los países desarrollados. En el mismo se demuestra que España no solo no avanza sino que retrocede, de forma que se ha convertido en la nación más cara.
En materia de banda ancha siempre ha habido tres grandes grupos. Corea del Sur y los países nórdicos europeos están en el primero a mucha distancia del resto. El segundo grupo lo conforman Estados Unidos, Japón y la mayoría de las naciones del Viejo Continente. Y el tercer grupo es el de los alumnos menos aplicados donde siempre encontramos a España.
Además tradicionalmente España ha estado entre los países más caros, como se puede constatar por los sucesivos informes de la OCDE, pero en el último año nos hemos superado y hemos experimentado un retroceso hasta encabezar el ranking de tener la banda ancha más cara, tanto si tomamos como referencia la tarifa más barata, como si tomamos como referencia el precio de la banda ancha media.
El informe es concluyente, España es la nación donde más se paga por este servicio y además nuestro acceso a Internet a alta velocidad es inferior al de los países del entorno.



