Missing Link Found: El eslabón perdido fue encontrado

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Un equipo de científicos dieron a conocer ayer, el descubrimiento del esqueleto fosilizado de un pequeño mono-lémur de de 47 millones de años de antigüedad, que podría convertirse en el eslabón que faltaba en la evolución humana. Este pequeño lémur-mono de 53 cm, cuyo esqueleto –aplastado hasta el grosor de un posavasos– está completo en un 95%, ha sido catalogado como el fósil de primate más completo nunca encontrado.

El fósil ha sido investigado en secreto, durante los últimos dos años, por un equipo internacional de expertos, dirigido por el profesor Jorn Hurum, del Museo Nacional de Historia de Noruega, y trasladado en estos días ha a Nueva York, bajo fuertes medidas de seguridad, para ser revelado ayer al mundo durante el bicentenario del nacimiento de Darwin. A finales de este mes, será expuesta por un solo día en el Museo de Historia Natural en Londres antes de volver a Oslo.

La presentación tuvo lugar en el Museo Americano de Historia Natural en Nueva York, como un descubrimiento revolucionario, que posiblemente se convierta en un hito para paleontólogos evolucionistas y todo el mundo. Los científicos de la Universidad de Oslo que la han descubierto la han apodado como “Ida”, también conocido oficialmente como “Darwinius masillae”, proclamándolo como el “eslabón perdido”, en la conexión de la estructura del esqueleto humano a comienzos de los mamíferos, poniendo fin a la búsqueda que se ha mantenido durante más de 200, de una conexión directa entre los seres humanos y el resto del mundo animal.

Algunos expertos han descrito este descubrimiento como la  “octava maravilla del mundo» y el profesor Jorn Hurum,  como: «… encontrar el Arca Perdida de los arqueólogos», «Esta pequeña criatura va a enseñarnos nuestra conexión con el resto de los mamíferos. Es el único que nos conecta directamente con ellos –ha añadido–. Ahora la gente puede decir, de acuerdo, somos primates, enséñennos el vínculo. Ese nexo que decían que estaba perdido ya no lo está más«.

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Ida fue desenterrada por un cazador de fósiles aficionado hace unos 25 años en Messel Pit, un antiguo cráter volcánico cerca de Frankfurt (Alemania), famoso por la cantidad de fósiles. Los expertos consideran que la fosa donde se encontró fue una caldera volcánica, donde murieron decenas de animales de la época Eoceno manteniéndose sus restos muy bien conservados. Pero a pesar de que la fosa ha sido una fuente abundante de otros fósiles, el coleccionista que lo encontró no se dio cuenta el valor de su descubrimiento, se limitó a limpiarlo y la colocó en un poliéster de resina y la mantuvo colgada durante 20 años en la pared de su casa.

Sin embargo, en 2006, Ida llegó a las manos de un tratante privado, Thomas Perner, que se presentó con el fósil al profesor Hurum en la feria anual de fósiles y de comercio de minerales de Hamburgo (Alemania). Al verlo por primera vez, el profesor Hurum exclamó que se trataba del «fósil más bello del mundo» y no pudo dormir durante dos días. Según se observa en una grabación de video casera del propio profesor, éste dice emocionado que «esto es algo que el mundo no ha visto nunca antes, un espécimen único, totalmente único».

Fue entonces cuando el tratante le pidió más de un millón de dólares por el fósil, diez veces más que la cantidad más alta pagada por un fósil en el mercado negro, según la cadena de noticias americana Sky News. Sin embargo, después de seis meses de negociaciones, el profesor logró recopilar el dinero en Noruega y se llevó a Ida a Oslo (Noruega).

Pero que hace tan especial a “Ida”. Posiblemente su clasificación como un pronto prosimio (lémures), que tiene ciertas innegables características humanas. El fósil con aspecto de lémur muestra claramente que tiene pulgares oponibles, como los seres humanos y posee uñas como los seres humanos en lugar de garras.

Los científicos dicen que el tamaño de las patas traseras del animal ofrecen evidencias de los cambios evolutivos que llevaron a los primates a ponerse de pie, un avance que podría finalmente confirmar la teoría de Charles Darwin de la evolución. Otro descubrimiento importante es la forma del hueso astrágalo de su pie, que los seres humanos tuvieron de la misma manera muchos años más tarde.

Se colocaría en la raíz de la evolución humana temprana cuando los primates desarrollaron características que finalmente se convirtieron en las nuestras. Este fósil es realmente parte de la historia de la evolución humana, de la parte más profunda de los anales del tiempo, de hace 47 millones de años, según los investigadores. Este es un día emocionante para los científicos de todo el mundo.

Según expresó Sir David Attenborough, al canal de televisión Sky News,  Darwin se habría emocionado «.. de haber visto el fósil porque expresa lo que el ser humano es y de dónde procede», “Esta pequeña criatura va mostrar nuestra relación con todo el resto de los mamíferos”.

En definitiva que puede serla prueba que nos conecta directamente con ellos, el vínculo que se ha dicho hasta ahora que faltaba, Así, el equipo investigador señala a Ida como la prueba de la transición de las especies que inició Darwin a bordo del Beagle.

Video de la presentación de «Ida»:

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