
Recoger una carta, un paquete, un certificado o cualquier otro envío en la Oficina de Correos de Chiclana, conlleva cargarse de paciencia.
Normalmente uno llega a la Oficina, coge el número, comprueba que delante suyo queda un número considerable de usuarios y una larga cola, decides en muchos casos dar una vuelta, mientras pasan los que están delante esperando. Vuelves, y tienes que continuar esperando, hasta que finalmente llega tu turno después del considerable tiempo de espera. Por fin, puede acercarte al mostrador para recoger el ansiado certificado, que para colmo de males, en alguna que otra ocasión, se trata de una notificación de sanción por tráfico o mal aparcamiento.
Y esto sucede en invierno, cuando el horario de apertura de la oficina es de 08,30 a 20,30 horas, de forma continuada, de lunes a viernes y de 09,30 a 13,00 horas los sábados. Imaginen como será en verano cuando la población de Chiclana, prácticamente se triplica.
Pues bien, en verano, durante los meses de Julio y Agosto, con el triple de población en Chiclana, se aplica horario reducido de oficina, quedando limitado al horario de mañana.
La tardanza para hacer cualquier gestión en la oficina de Correos, se vuelve insufrible, impropio de un servicio de esta categoría e insoportable. Y con ello no quiero indicar que los trabajadores de correos, sufridores paciente de esta situación, no tengan derecho a la jornada continuada en verano, que lo tienen, sino que la dirección de correos debe arbitrar las medidas oportunas, suplementando el personal, etc., para permitir que Correos ofrezca un servicio digno en Chiclana.
Si ya, con el horario de invierno y con menos población, suele ser desesperante generalmente hacer cualquier gestión en la Oficina de Correos, imaginen en verano, con muchísima más población y horario reducido.
Es por ello que alguien debería empezar desde ya, a realizar las gestiones oportunas ante la dirección de correos, para que esta situación que venimos padeciendo año tras año, no se repita.